Y es que el cerebro es algo muy dificl de dominar.
De nuevo en lo alto del Everest, sentada, en silencio, tratando de callar mis vocecitas internas. Llevo toda la tarde intentando borrar malos recuerdos sin exito. Y decido quedarme aqui, con todo este frío, a ver si se me congelan las emociones.
Si, claro que si. Claro que estoy bien. Porque yo siempre estoy bien. Claro que no me importa. Faltaria mas. Si yo dejo que me hieras constantemente, ya lo sabes. Si no me importa sufrir y llorar por un castillo que se deconstruye solo. Un castillo que yo creía infinito. No pasa nada. Por supuesto que no. Y si esto fuera la realidad todo esto me mataría los nervios. Pero esto no es real. Aqui me paseo desnuda y soy capaz de volar sin alas. No te necesito, ni a ti ni a nadie. Y ahora estoy de safari, y luego me voy para Nueva York a comprar. Y despues… Despues me ire a dormir tranquila, sin nervios ni ansiedad, claro. Porque aqui todos tus desprecios no existen ni existiran jamas.
Hoy he recogido un Oscar al mejor guion adaptado y otro a la mejor actriz protagonista. Llevaba un traje de color verde, con la espalda al descubierto y un moño de peinado. Mi discurso ha sido original, nada pretencioso ni politicamente correcto. Después he atendido a la prensa y luego nos fuimos todos a la fiesta posterior a la ceremonia.
Por supuesto, nada de esto ha sucedido en la realidad, pero que narices, esta es mi via de escape, donde no tengo nombre, ni pasado, el futuro no importa y el presente es ahora. Ahora digo que he recogido un Oscar y en mi cabeza ha sucedido. También he viajado a Copenhaguen esta mañana porque me apetecía darme una vuelta en bicicleta. Que mas da. Aqui puede suceder cualquier cosa. Yo existo desde este mismo instante para vosotros, para el mundo. El pasado ha sido eliminado.